La acidez de estómago es algo que muy probablemente todos nosotros hayamos padecido en alguna ocasión. Pero, ¿qué es exactamente? Y, ¿cuáles son los síntomas?

Los síntomas son una sensación de quemazón o ardor en el tubo digestivo, concretamente a la altura del esternón, que puede venir acompañada de regurgitación y mal sabor.

¿Cuáles son las causas de la acidez de estómago?

Generalmente se produce por un mal funcionamiento del cardias, válvula que regula el paso de la comida desde el esófago al estómago e impide su retroceso. Cuando el contenido del estómago pasa al esófago se produce el reflujo y la acidez de estómago. Esto es debido a que esta zona del tubo digestivo no está protegida frente al pH ácido del estómago y por ello, el reflujo, ocasiona quemazón. De hecho, sufrir de acidez y tener reflujos de manera continua puede acabar ocasionando un deterioro importante de la mucosa esofágica e incluso degenerar en cáncer de esófago.

 ¿Cómo evitar el reflujo?

La salida del contenido del estómago (mezcla del bolo alimentico con los jugos gástricos y de pH ácido) al esófago se debe a una acción inapropiada del cardias. Este esfínter puede no cerrarse correctamente debido a problemas estructurales, por sufrir hernia de hiato, o simplemente abrirse de forma esporádica cuando no le corresponde. Esto último puede ocurrir: 1) cuando se ingieren determinados tipos de alimentos (fritos, grasas, condimentos, alcohol, etc); 2) si se ha realizado una comida muy abundante y pesada; o 3), cuando de manera reiterada se realizan comidas poco saludables, copiosas o de forma desorganizada durante unos días (por ejemplo en época de fiestas o vacaciones). En este último caso podemos tener ardores incluso durante los días posteriores, aunque ya estemos comiendo adecuadamente.

¿Qué podemos hacer para evitar el reflujo? o acidez de estómago?

Si tienes acidez de estómago tu farmacéutico puede asesorarte sobre los medicamentos disponibles aliviar los síntomas. Pero lo mejor es evitar que se produzcan. Para ello te dejamos estos 4 consejos:

  1. Llevar una alimentación sana y equilibrada. Masticar bien los alimentos para facilitar la acción de los jugos gástricos en el estómago; ingerir raciones lógicas (cantidades adecuadas), no sobrecargar el estómago; evitar el alcohol y las bebidas con gas. También existen ciertos alimentos que pueden causarnos acidez, de hecho, cada uno sabe qué alimentos le pueden causar reflujo, evitarlos es lo mejor que podemos hacer.
  2. No te eches una siesta totalmente tumbado justo después de comer; y muy especialmente si has realizado una comida copiosa. Igualmente se recomienda que la cena se realice al menos dos horas antes de irnos a la cama.
  3. De forma esporádica, si te has pasado en la comida tienes la opción de utilizar un medicamento antiácido. Un antiácido neutraliza el ácido clorhídrico procedente del estómago evitando su acción corrosiva sobre el tejido del esófago y los síntomas del ardor. Aunque la mayoría de antiácidos no necesitan prescripción médica no está de más consultar al farmacéutico para que nos aconseje sobre su uso. Se trata de sales de calcio, sodio, magnesio o alumnio, todos ellos de carácter básico que neutralizarán la acidez.

Existen gran variedad en el mercado, entre ellos tenemos: bicarbonato, sales de fruta (Eno), Rennie (carbonato de calcio y magnesio), Gaviscón (alginato de sodio y bicarbonato), Almax (almagato, con alumnio y magnesio). Algunos además del efecto neutralizador de la acidez tienen acciones accesorias que ayudan a mejorar la sintomatología.

  1. Algunas personas, cuando saben que ese día van a cometer excesos con la comida se toman un protector de estómago. Este debe tomarse antes de haber ingerido ningún alimento. Hay varios tipos, el omeprazol es uno de los más habituales aunque también encontramos otros como el esomeprazol y el lansoprazol. No es recomendable que tomemos el protector de estómago como un hábito para poder cometer los excesos que queramos, ya que su función real no es aliviar los síntomas de la acidez, sino bajar la cantidad de ácido que las células del estómago liberan para evitar los daños (úlceras) en la mucosa gástrica. Por ello no es una alternativa adecuada, además de que deben tomarse bajo prescripción médica.

El mejor consejo que tu farmacéutico te puede dar para la acidez de estómago es que intentes prevenirla, pero en caso de que no sea posible, un antiácido será tu mejor opción.