Hay veces que nos compramos cosméticos y nos producen algún tipo de efecto no deseado, como reacciones leves o frecuentes. Enrojecimientos, irritación, granos, ardor, son algunas de las reacciones que puedes presentar ante un mal efecto de un cosmético. ¿Sabes cómo actuar en estas situaciones? Pues sigue leyendo porque hoy te contamos qué debes hacer ante esto.

La cosmetovigilancia

Es el conjunto de actividades y métodos que tiene por objetivo estudiar, identificar y valorar los efectos adversos que pueden presentar el uso de algunos productos cosméticos. Se encarga de hacer un seguimiento de todos los efectos que producen las cremas, emulsiones y todo tipo de cosméticos independientemente de su canal de distribución.

¿Qué hacer ante un efecto no deseado de un cosmético?

Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos se puso en marcha una campaña para concienciar a la población de la necesidad de notificar estas reacciones. El mismo farmacéutico se hará cargo de gestionar la notificación después de evaluar cada caso. Él valorará por qué se ha producido esa reacción y en caso de considerarlo un efecto grave no deseado se notificará a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), la cual será el organismo competente encargado de tomar las medidas oportunas. Aunque nosotros mismo como usuarios también podemos rellenar el formulario que podremos encontrar en la web de la AEMPS para notificar este efecto no deseado.

Así que si alguna vez algún cosmético te ha producido una irritación o alguna otra reacción y no lo denunciaste porque no sabías cómo hacerlo, ya sabes los pasos a seguir ante una situación semejante. Acércate a tu farmacia más cercana y háblale del caso, ellos te ayudarán y aconsejarán para llevar a cabo el procedimiento oportuno.