Existen decenas de anticelulíticos y reductores en el mercado. Para piernas, vientre, glúteos, cartucheras… Cualquier zona de nuestro cuerpo tiene su correspondiente crema, gel, espuma o spray específico, pero ¿funcionan realmente?

Debes tener en cuenta varios factores para no caer en errores a la hora de escoger tu producto. Consejos muy necesarios para que puedas optimizar el uso de los mismos y que funcionen. Pero ten cuidado con los productos que anuncian milagros, ya que en la constancia en el uso, el ejercicio, buena alimentación y descanso está el truco de todo proceso.

Consejos

  1. Constancia. Si aplicas el producto un día sí y 4 no, los efectos no serán visibles nunca. Por ello, si escoges una crema reductora o un anticelulítico debes ser constante en su uso.
  2. No milagros. Utilizando solo el producto no conseguirás resultados, por eso debes combinarlo con buena alimentación y ejercicio. Apuesta por una vida activa y sana y todo tendrá mejor resultado.
  3. Paciencia. Generalmente los productores te suelen exponer en qué tiempo mínimo se verán los primeros resultados. Ten paciencia, es muy poco probable que, aún usándolos todos los días, compruebes resultados en pocos días.
  4. Proceso. Es primordial que si en las instrucciones el fabricante indica cómo debe ser utilizado su producto, se siga la rutina y método indicado. Si tienes duda en su aplicación, puedes consultar con los especialistas en el establecimiento en el que lo hayas comprado. Consejos y trucos en su aplicación te harán un proceso más rutinario y adecuado.
  5. Cantidad adecuada. No por usar más producto vas a reducir más la zona en la que aplicas el producto. En las instrucciones también se indica la cantidad a utilizar, pero también puedes preguntar a tu asesor en la tienda.
  6. Postura. Parece una broma, pero no lo es. Los expertos exponen que si tienes que aplicarte un producto con masaje es mejor que se haga en movimientos horizontales ya que se activará mejor la circulación y penetrarán de forma más rápida los activos.

Los anticelulíticos y reductores no hacen milagros, ni son productos que ofrezcan resultados desde la primera aplicación; pero si sigues estos consejos seguramente te ayuden a acabar con esos complejos que quieres.