Hablar de hongos en la piel es hablar del verano, y aunque muchas veces creamos que éstos hacen acto de presencia por el agua de las piscinas, esto no es exactamente así. Realmente, son la humedad y el calor, los desencadenantes principales de la micosis.

La principal infección por hongos es el llamado “Pie de atleta”, que suele contagiarse en las duchas de piscinas públicas y clubes deportivos, y que se manifiesta entre el tercer y cuarto espacio interdigital.

Hay que tener en cuenta que los espacios entre estos dedos son muy cerrados y suelen estar húmedos, de ahí que sean zonas propensas para que aparezcan los hongos.

Usar chancletas y secarse bien los pies, especialmente entre los dedos, son algunas de las recomendaciones para evitar el pie de atleta. Ahora bien, si ya los tenéis, lo que debéis hacer es  tratarlos con un fungicida, que se debe aplicar no sólo en el pie, sino también el interior del calzado, ya que en muchas ocasiones queda “contaminado”, y en él el hongo encuentra un hábitat propicio para mantenerse.