Salvar una vida puede estar en tus manos y es tan sencillo como saber cómo usar un desfibrilador (DESA). Un desfibrilador puede convertirse en un seguro de vida para todas aquellas personas que sufran de un accidente cardiovascular, pero la formación para saber usarlo es primordial para que sus resultados sean positivos.

¿Cuándo se usa el DESA?

Se debe usar solo si la persona se encuentra en estas situaciones:

– No respira

– No tiene pulso

– Se encuentra inconsciente y no responde

Por ello, es muy importante que verifique el estado de la persona y que el lugar en el que se vaya a comenzar las maniobras de RCP (reanimación cardiorespiratoria/cardiopulmonar) para evitar más problemas. Antes de iniciar las maniobras RCP llame al número de emergencias que le indicarán en todo momento cómo actuar.

Una vez asegurado el lugar, busque el pulso carotideo (en menos de 10 segundos), si no lo encuentra es momento de buscar la posición de iniciar las maniobras. Ponga sus manos a la altura del centro del pecho y comience a comprimir a un ritmo de 100 por minuto a una profundidad de 5 centímetros durante dos minutos. Si el paciente no responde es momento de usar el desfibrilador.

¿Cómo se usa el desfibrilador?

  1. Quitar la tapa del DESA
  2. Encenderlo
  3. Colocar los parches tal y como indica el propio desfibrilador
  4. Esperar a que el equipo detecte el ritmo cardíaco
  5. Si no lo encuentra, el propio equipo le indicará que la persona es desfibrilable y emitirá la orden de descarga
  6. Se comienza de nuevo a comprimir
  7. El equipo comprobará durante un par de minutos si la persona reacciona y si no lo hace le pedirá, de nuevo, que no toque a la persona para poder realizar otra descarga. El equipo continuará así hasta que la persona recupere los signos vitales o hasta la llegada de los profesionales de la salud que comenzarán las maniobras vitales.

Y es que cabe recordar datos tan importantes como que con la desfibrilación se puede salvar la vida de las víctimas ya que en los primeros 3-5 minutos se puede conseguir una tasa de supervivencia de entre un 50 y un 75%. Por ello, es tan importante saber cómo usar un desfibrilador, una vida puede depender de ello.