Aunque parezca que durante los meses de verano es cuando más sufre la piel por los efectos del sol, el clima de invierno tampoco es el mejor aliado para nuestra piel. El frío,  el viento, los cambios de temperatura y la sequedad ambiental hacen que la piel se deshidrate pudiendo llegar en algunos casos a producirse tirantez, sequedad, rojeces e incluso agrietamientos y eczemas. Sobre todo en las pieles más finas y sensibles.

Sumado al efecto de las bajas temperaturas, la calefacción en el interior de hogares y lugares de trabajo también contribuye a que la piel se deshidrate ya que se reseca mucho el ambiente y por lo tanto nuestra piel.

Cuidar la piel durante el invierno es fundamental para mantenerla hidratada y saludable. Te dejamos unos consejos para que tu piel no sufra los efectos del frío.

  • Mantén un grado de humedad apropiado en el ambiente. Como hemos mencionado anteriormente los sistemas de calefacción, sean del tipo que sean, resecan el ambiente. El uso de humidificadores puede ayudar a mantener la humedad del aire y evitar que la piel se seque.
  • Hidrátate. En invierno tendemos a beber menos agua, pero al igual que en verano es fundamental mantenerse hidratado ya que la piel necesita hidratación desde el interior.
  • Evita las duchas prolongadas con agua muy caliente. Aunque sientan muy bien en invierno el exceso de exposición al agua tiende a secar la piel, especialmente si es agua caliente. Es recomendable no permanecer bajo el agua mas de 5 o 10 minutos y utilizar agua tibia.
  • Sigue una alimentación saludable ricas frutas, verduras y alimentos con elevado contenido en vitaminas y antioxidantes. Te ayudará a mantener la salud de tu organismo y también la de tu piel.
  • No olvides la protección solar. Los rayos del sol también inciden sobre nuestra piel en invierno provocando los mismos efectos que en verano, aparición de manchas, arrugas y otros signos de envejecimiento.
  • La piel de los labios, el contorno de los ojos, cuello y escote son muy delicadas y merecen especial cuidado durante el invierno. Cuidar esta zonas aplicando bálsamos, cremas hidratantes y reparadoras te ayudara a mantener la piel de esta zonas hidratada y suave.
  • Igualmente no olvides aplicar crema hidratante en el resto del cuerpo, especialmente en  manos, pies, codos y rodillas. La piel de estas zonas es muy delgada y tiende a deshidratarse con más facilidad.

Estos consejos te ayudarán a cuidar tu piel en invierno y que luzca radiante a pesar del frío.