La oferta de cremas y cosméticos que podemos encontrar para el cuidado de la piel del rostro es muy amplia y variada por lo que es normal que a la hora de comprar una crema facial nos surjan dudas sobre si estamos escogiendo la más adecuada.

Entre el gran abanico de opciones, ¿qué crema es la mejor? Te dejamos unos consejos que te ayudarán a elegir la crema facial perfecta para tu rostro.

  1. ¿Qué tipo de piel tengo?

Cada tipo de piel es diferente y necesita unos cuidados concretos, así que el primer paso antes de seleccionar una crema facial es determinar si la piel de tu rostro es seca, grasa o mixta. También es importante tener claro si nuestra piel es normal o sensible. En el primer caso podrás utilizar una gama más amplia de productos, pero si tu piel es sensible y se irrita con facilidad tienes que prestar más atención a las cremas que vas a usar para evitar la aparición de acné, erupciones, picor o rojeces. En pieles sensibles las líneas dermatológicas de venta en farmacias suelen funcionar bastante bien.

  1. La edad también cuenta.

Las necesidades de nuestra piel van cambiando con el paso del tiempo. Los tratamientos que requieren una piel joven no son los mismos que en el caso de una piel madura. Hasta los 25 años con utilizar diariamente una crema hidratante ligera suele ser suficiente. Entre los 30 y los 40 años ya son recomendables los tratamientos preventivos para las primeras líneas de expresión. A partir de los 40 hay que comenzar a utilizar cremas más nutritivas para tratar y prevenir signos del envejecimiento facial como la pérdida de volumen y firmeza, falta de luminosidad y las arrugas más profundas. No todas las pieles son iguales ni siguen los mismos ritmos pero lo más aconsejable es seleccionar productos que se adecuen a nuestra edad.

  1. Protección solar.

Los rayos ultravioleta del sol son uno de los principales responsables del envejecimiento cutáneo prematuro y de la aparición de manchas y arrugas. El protector solar es nuestro mejor aliado para prevenir el envejecimiento facial. Es recomendable que las cremas de día o bases de maquillaje lleven un factor de protección solar (SPF) mínimo de 15 o 25 en invierno. En periodos de mayor exposición solar hay que subir el SPF en función del fototipo de piel que tengamos.

Esperamos que nuestros consejos os ayuden a estar más seguros a la hora de elegir la crema facial.