A la hora de hablar de ciertas adicciones, generalmente pensamos en sustancias como las drogas, el alcohol o el juego. Sin embargo existen mucho tiempo de adicciones a ciertos productos muy básicos en nuestro día  a día. La sal es un ejemplo de ello.  Quizá os sorprenda esta afirmación pero más os llamará la atención si descubrís que vosotros mismos podéis incluso ser adictos a ella.

La Sociedad Española de Cardiología (SEC)  asegura que la sal es tan adictiva como la cocaína. La sal, al igual que la cocaína, induce un cambio en las células nerviosas situadas en el hipotálamo, provocando un exceso de dopamina y orexina e incrementando así la sensación de placer y recompensa.

Los españoles tendemos a ser muy “salados”.  Frente a los 5-7 gramos de sal recomendados al día por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en España se consume una media de 11 gramos.

La hipertensión es uno de los mayores problemas derivados del exceso de sal consumida. En España se calcula que hay casi 14 millones de hipertensos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Así que ya sabéis, a la hora de comer, mucho cuidado con la cantidad de sal que echéis a la comida.