Durante estos días, el estornudo se convierte en nuestra banda sonora habitual: propia o ajena. Si no somos nosotros quienes estornudamos, lo hará algún compañero o amigo. Y es que las personas alérgicas al polen suponen un 15% de la población mundial. Rinitis, conjuntivitis y asma bronquial son algunos de los principales síntomas.

Si sois una de esas personas que padecéis este tipo de alergia, atención a los siguientes consejos:

  • Informarse de qué tipo de polen es el que os produce reacción. Polenes.com y las aplicaciones AlertaPolen y AlergoAlarm pueden resultar útiles para ello.
  • Evitar áreas de mucha polución.
  • Procurar no ir a parques y jardines.
  • No hacer deporte al aire libre. La actividad física intensa al aire libre aumenta la cantidad de aire inhalado y, por tanto, la de pólenes.
  • Usar gafas de sol. Evitar o reducir el contacto directo del polen en la conjuntiva previene los síntomas oculares.
  • Ventilar al mediodía. La emisión de pólenes por las plantas tiene lugar de 5 a 10 de la mañana. Después el polen pasa a capas altas de la atmósfera hasta las 17-20 horas, en que se produce su descenso a capas más bajas. De ahí que las horas intermedias sean las mejores.
  • Cambiarse de ropa. Ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa es otra medida útil para evitar que los alérgenos del polen no se propaguen por el hogar.
  • Ventanillas cerradas, a la hora de conducir.
  • Tratamiento. Acudir a un especialista para ver si hay vacuna específica para esa alergia determinada.