Os proponemos tres dietas que podréis poner en práctica durante este verano para disfrutar de vuestro tiempo libre y las vacaciones sin volver con kilos de más.

Las dietas siempre se asocian con adelgazar, pero realmente hacer dieta se refiere a una forma concreta de comer. Si sois de los que suelen volver de vacaciones un poco pasados de peso no podéis dejar de leer estas recomendaciones para evitarlo.

Os proponemos tres “mini dietas” para elegir según vuestros gustos o forma de vida. Y recordad: la mejor forma de tener un peso saludable es llevar a cabo una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico.

  1. Dieta hipocalórica. Para compensar los excesos.

Si sabes que en tus vacaciones vas a cometer excesos o no puedes seguir tu alimentación normal porque vas a hacer un viaje que no te lo permite, puedes intentar compensarlo con una dieta algo más restrictiva cuando te sea posible.

Esta dieta se basa en tres principios básicos:

  • Las comidas principales serán a base de verduras (al vapor o hervidas) unos 200 g, y carnes magras y pescados a la plancha (150 g).
  • Fruta a media mañana o merienda y yogur desnatado.
  • Intentaremos reducir al máximo el consumo de hidratos de carbono intentando que sean principalmente por la mañana en el desayuno. Mejor si es con pan integral, que es más saciante.
  • Reducir al mínimo el consumo de grasa. Sólo aliñar con un poco de aceite de oliva.
  • Será muy importante la hidratación. Para mantenernos hidratados lo mejor es tomar agua. Los tés e infusiones también son una buena opción, por ejemplo el té verde con limón o aromatizado. Podemos preparar una jarra de refrescante té e ir tomándolo poco a poco con hielo durante el día.
  1. Dieta para disfrutar de todo con conocimiento.

Es muy habitual oír decir aquello de: “la dieta más adecuada será aquella en la que comamos de todo”, pero, ¿qué es ese todo?

Debemos tomar la proporción adecuada de hidratos de carbono (50%), lípidos (grasas o aceites) (30%), proteínas (15%) y las vitaminas y minerales que necesita nuestro cuerpo en función de la actividad física que realicemos. Es decir llevar una dieta equilibrada. Para ello debemos evitar fritos, grasas saturadas, dulces y productos procesados principalmente.

En verano resulta complicado seguir nuestra dieta habitual porque salimos más. Para que no tengas que renunciar a la parte social del verano te proponemos estos consejos cuando salgas a cenar o comer fuera de casa:

  • Elige alimentos con pocas calorías y frescos para picar, por ejemplo pepinillos o encurtidos en lugar de patatas fritas o snacks.
  • Pide mariscos frescos tipo mejillones al vapor o salpicón de marisco cuando te ofrezcan una tapa.
  • Antes de la primera cervecita tómate un vaso de agua. Apagará tu sed y no tomarás tanta cerveza.
  • Procura no cenar a base de montaditos, o si los tomas que sean de algo poco calórico, como filete de lomo (sin queso Camembert), con anchoas y tomate fresco, de atún y tomate natural, etc.
  • Evita los fritos, especialmente enharinados. El calamar plancha está incluso más bueno que los frito y te resultará menos pesado.
  1. Una dieta fresca para el verano, saciante y nutritiva.

En este caso os damos recomendaciones de platos muy equilibrados y saciantes para manteneros hidratados y con energía los días de calor y que te ayudarán a mantener tu peso.

  • Tomar ensaladas variadas, y ojo, la ensalada es algo más que lechuga:
  • Lechuga, tomate, aguacate (con moderación), frutos secos, manzana, etc. También podemos añadir gambas o langostinos cocidos o atún al natural.
  • Ensalada de ahumados (con salmón o con bacalao).
  • Ensaladas de legumbres: judías, garbanzos o lentejas con tomate, pimiento, huevo y algo de queso tierno.
  • Ensaladas de judías verdes y pescado blanco. Bien aliñadas están buenísimas.
  • Salpicón de mariscos.
  • Pescados azules a la plancha, a la sal o al horno. Las sardinas, el atún y la caballa son proteína de calidad con grasas ricas en omega 3.
  • Carnes magras a la plancha, a la sal o al horno.
  • Para las cenas puedes preparar escabeches de pollo o de los pescados azules que hemos mencionado, como la caballa, acompañados de una ensalada de tomate con queso freso y albahaca.
  • Evita las comidas muy pesadas o guisos demasiado contundentes cuando haga mucha calor.

En la época estival con las vacaciones y los cambios de rutinas es muy fácil subir de peso. cualquiera de las tres tipos de dietas que os hemos propuesto te ayudarán a no ganar peso este verano.