Ahogo, falta de aire, silbidos que pueden derivar, en casos graves, en ataques con consecuencias severas… éstos son sólo algunos de los síntomas del asma.

Es una enfermedad bastante común, ya que uno de cada diez niños del mundo lo sufren. En total, y contando con los adultos, hay  300 millones de personas asmáticas.

Hay quienes piensan que asma es sinónimo de no poder hacer deporte, pero no es así. De hecho , el nadador estadounidense Mark Spitz,  es asmático y logró colgarse siete medallas doradas de natación durante los Juegos Olímpicos de Munich 1972.

Y es que la natación es uno de los deportes más recomendados para quienes padecen esta enfermedad, ya que no provoca excesiva presión pectoral y se practica en ambiente húmedo.   Ahora bien,  correr o jugar fútbol no son los mejores deportes en casos de este tipo.

Quienes padezcáis de asma debéis saber que seis minutos de deporte pueden producir un ataque de asma, por lo que es recomendable practicarlo en intervalos de menor duración.

Consultad con vuestro médico antes de hacer deporte, para aseguraros cuál es vuestro estado y ver si es o no recomendable el deporte que queráis practicar.