El verano es momento de playa, de relax y de viajes por mar, tierra o aire. Para algunos, el trayecto en sí no supone ningún problema, pero son muchas las personas que se marean cuando se ponen en camino.

La tendencia a marearse en medios de transporte suele ser más frecuente en niños de entre 2 y 12 años, aunque los adultos no se libran de ello.   Tal y como señala el diario El Mundo, los mareos pueden afectar en mayor o menor grado a un 15% de la población.

El mareo consiste en una sensación profunda de malestar, que se acompaña fundamentalmente de náuseas y vómitos, y que solamente desaparece, cuando lo hace el estímulo que nos proporciona el malestar.

Existe una gran cantidad de medicamentos para paliar los efectos del mareo. La mayoría se pueden comprar sin receta y destacan por su eficacia y por las pocas contraindicaciones que tienen.

Ahora bien, es muy importante que consultéis a vuestro médico y que no conduzcáis si habéis tomado alguno de estos medicamentos,  ya que puedan provocar somnolencia y pueden disminuir los reflejos.

Y si vais a emprender un viaje, no hagáis comidas copiosas, ni bebáis alcohol ni bebidas estimulantes.