En España, entre un 25% y un 35% de la población sufre insomnio crónico según la Sociedad Española de Neurología. Y uno de las soluciones más rápidas para combatirla es con pastillas para dormir, pero empezando por el principio, por qué se  produce el insomnio. Este puede ser provocado por varias causas:

  • Psicológicas y psiquiátricas: estrés, ansiedad, depresión, trastornos esquizofrénicos…
  • Por enfermedad: dolores reumáticos, enfermedades neurológicas, cardiovasculares, infecciosas, afecciones respiratorias, etc.
  • Tóxicas: abuso de drogas y alcohol, exceso continuado de consumo de bebidas con cafeína, de tabaco, etc.
  • Alteraciones horarias: ‘jet lag’ , cambio de turnos en el trabajo (nocturnos/diurnos y viceversa), malos hábitos de sueño.

Si acabamos consumiendo pastillas para dormir, estas deben realizarse bajo prescripción médica y tomarse durante un breve periodo de tiempo en el que realicemos cambios en nuestro estilo de vida, como acostarnos y despertarnos a la misma hora, no cenar demasiado, adecuar la temperatura de la habitación,  no realizar actividades estresantes o no dormir siesta. Sino seguimos estas indicaciones el efecto de las pastillas puede volverse en nuestra contra, y al acostumbrarnos a ellas poder llegar provocarnos somnolencia diurna y náuseas.