Si no sabes por qué, pero últimamente ves que hay más pelo que se queda en el cepillo, en la almohada o que se cae al ducharte… no es que estés obsesionado, es que en otoño el cabello se cae.

La caída del pelo se acentúa en otoño a causa de la humedad, porque arrastramos los efectos negativos del verano causados por el sol, el cloro y el mar y sobre todo por la regeneración capilar.

Esta pérdida es más evidente en esta estación porque se produce el ciclo de nacimiento y crecimiento del pelo. Es decir, el cabello tarda unos tres meses desde que muere hasta que se cae definitivamente y siempre hay entre un 12 y un 15 % de pelo en fase de recambio, de manera que tardamos alrededor de cuatro años en renovar completamente la cabellera. Por lo que no hay que alarmarse si el pelo sigue regenerándose.

Para quienes consideren que su caída no entra dentro de la normalidad, existen lociones y vitaminas que pueden controlar la caída si se debe a situaciones puntuales, como el estrés, mala alimentación o falta de algún nutriente, hormonal.

En caso de padecer una caída severa del cabello, hay que consultar a un dermatólogo para que estudie el caso y diagnostique si la pérdida se debe a un hecho fisiológico o patológica (enfermedad).