Va llegando el buen tiempo y todos nos volvemos locos por quitarnos prendas y lucir bronceado, por lo que empezamos a ir a la playa o en su defecto a la terraza para ir cogiendo los primeros rayos de sol y así lucir morenito primaveral. Pues bien, hay que tener mucho cuidado con estos primeros rayos de sol, ya que son más perjudiciales para nuestra piel de lo que nos creemos. Por eso, hoy hemos querido recopilar aquí las precauciones que debes tomar ante los primeros rayos de sol.

  1. Preparación de la piel: Llevamos un largo y duro invierno tapados hasta la médula para no pasar frío. Nuestra piel no ha estado expuesta a ningún rayito pequeño de sol, por lo que no está preparada para exponerla tan de repente a dos horas de solárium. Por tanto, debemos exfoliarla para eliminar las células muertas, sino hacemos esto, podemos tener un bronceado desigual y antiestético. Esto podemos hacer cada 10 o 15 días, dependiendo de lo fuerte que sea el exfoliante y el tipo de piel que tengamos.
  2. Una vez que hemos mimado y preparado nuestra piel, toca protegerla antes de nuestra exposición al sol. Lo ideal es empezar siempre con una protección alta e ir bajando a media que estemos bronceados.
  3. Evitar las horas de más calor: Cuando haga mucho calor debemos evitar exponernos al sol en las horas centrales del día, es decir, desde las doce de la mañana hasta las cinco de la tarde más o menos.
  4. Proteger la piel no solo cuando tomemos el sol: En la montaña o durante nuestros paseos debemos protegernos de los rayos solares.
  5. Utilizar gorros y gafas de sol para proteger también ojos y cabeza de los rayos solares.

Así que ya sabes, broncéate, pero con cabeza y tomando siempre en cuenta las precauciones para no dañar nuestra piel.