Como cada año por estas fechas, toca sacar del armario bañadores, bermudas, bikinis, chanclas y cómo no, la crema solar. Muchos estaréis pensando: “qué bien, ya tengo crema solar que me sobró el año pasado”.  Pero no siempre es así, y por eso hay que tener mucho cuidado de si esas cremas que os encontráis meses después, siguen igual de infalibles.

En primer lugar hay que tener en cuenta que las cremas solares caducan. De ahí que haya que mirar cuál es su fecha de caducidad. Una vez superada esa fecha, las cremas pierden eficacia y el fabricante no asegura su validez.

Ahora bien, ¿qué ocurre si la crema está ya empezada del año anterior?  En esos casos hay que fijarse en el plazo de utilización después de ser abierta, no en la fecha de caducidad. Si miramos en el reverso de la crema podremos ver un dibujo de un tarro, en el aparecerá un número acompañado de una M. Si fuese 12M indicaría que esa crema una vez abierta aguanta 12 meses.

Superado ese tiempo, el fabricante no asegura la eficacia del producto y pasa a ser responsabilidad del consumidor si decide seguir usándolo. Los componentes pueden haberse degradado y haber perdido eficacia. Siempre que observemos un cambio de color, olor y/o textura en una crema significa que se ha estropeado.

Debéis tener muy en cuenta estas recomendaciones, porque con la piel no se juega. Ante cualquier duda al respecto, en Farmacia Rescatado os asesoraremos sobre cuál es la crema solar más idónea para cada caso en concreto.